Ángel Castro
Ángel Castro

TAMBORIL, SANTIAGO.- Conquistar la anhelada vigésima primera corona para las Aguilas Cibaeñas y superar de manera individual  la actuación de la temporada pasada son las principales  metas del veterano y efectivo lanzador aguilucho Ángel Castro.

“Tenemos una gran sed de ganar el campeonato y romper con estos años de frustración”  manifestó Ángel Castro, quien se reporto desde el primer a los entrenamientos al conjunto aguilucho que prosiguen en la academia MB de Guazumal, Tamboril.

Castro, quien gano  el liderato de efectividad en el torneo invernal pasado con magnifico porcentaje de 1.29 en carreras limpias permitidas, registró marca de 4 ganador y tres perdidos durante sus ocho aperturas de la serie regular.

“Lo más importante que ganemos el campeonato, para eso estamos aquí, y lo segundo es estar en salud para superar esos números del año pasado·, significó el serpentinero derecho  de las Aguilas.

Castro reveló que tuvo una gran faena durante lanzando en el verano en el beisbol de los Estados Unidos, donde participó con los conjuntos Memphis Redbirds y Sacramento River Cats, en la Liga Costa del Pacifico.

Este año vio acción en 30 partidos, 18 como abridor, combinando en ambos clubes foja de 9-9 con 4,66 de efectividad. Tiro en 114.0 episodios, permitió 130 indiscutibles, otorgo 32 boletos gratis y abanicó a 72 bateadores contrarios.

El veterano lanzador nativo de Pimentel, provincia Duarte, quien cumplirá 32 años el próximo 31 de noviembre, todavía confía en que podrá llegar al beisbol de las mayores, “razón por la cual voy a buscar una nueva oportunidad para alcanzar mi sueño”.

 Castro estuvo en abril pasado en la pretemporada de Grandes Ligas con los Cardenales de San Luis y en apenas 2.2 entradas permitió 6 hits y 7 carreras limpias, por lo que fue enviado a las menores.

En la vida de Castro nada ha sido fácil, en el 2009 tuvo que batallar con una dura frustración que se mantuvo latente por varios meses, incluso impidiéndole demostrar que podía aportar a cualquier equipo del béisbol organizado.

«Lo más difícil para mí fue en el 2009, cuando me contrata el equipo de Chicago, luego de dejarme libre Detroit y llegar a los entrenamientos a ganarme un puesto con la ilusión de que en ese momento me iban a subir a La Gran Carpa.

Justo el día antes me hago el físico, y el doctor me dice que tengo problemas en el brazo, así que no pude estar en el equipo; eso fue decepcionante para mí», manifestó.

Sin embargo a sus 32 años, considera que la edad no es una limitante para él, ya que con trabajo y oportunidad se puede contrarrestar cualquier etapa.

Escrito por: Rafael Baldayac
Prensa  Aguilas.