Después de esperar por más de 8 meses, ha vuelto con la fuerza que un huracán el torneo de beisbol otoño-invernal 2017-2018, este año dedicado a José Manuel Busto (Pepe). Parece como si fuera ayer cuando los Tigres del Licey y las Aguilas Cibaeñas cerraban el torneo con un grandioso 9no juego de una final que estuvo de espanto y brinco. Sin lugar a duda este hecho volvió a despertar esa pasión que la fanaticada dominicana siente por su deporte rey, el beisbol.

En todos los lugares la gente solo comenta el mismo tema, beisbol; en el colmadón, en la equina, en el semáforo, el buhonero, el limpiabotas, en las oficinas, en instituciones públicas, en instituciones privadas, la vecina, el chismoso, el cañero, el chinero, el policía, … Todo el territorio nacional solo transpira beisbol.

Este año tiene la particularidad que el torneo dará inicio de una manera muy diferente, se enfrentan las novenas que batallaron en la final pasada, y que mejor manera de comenzar esto con los dos pilares del beisbol local, sin duda alguna un banquete digno de dioses que todos podremos disfrutar.

Así mismo podemos decir que en el aspecto competitivo este torneo luce como el más competitivo en la historia de lidom en años recientes, todo esto provocado por la gran cantidad de talento mostrado en el draft de novatos, al punto tal que hay jugadores seleccionado este mismo año que tendrán una gran participación e incidencias en casi todos los equipos, sumemos a esto la inclusión temprana de veteranos y/o jugadores probados en esta liga en el inicio de la campaña…no cabe duda que desde el lanzamiento de la primera bola entramos en una batalla campal donde solo sobrevivirá aquel que pueda beneficiarse de los aspectos intangibles del juego, aquellos que pueden darte esa pequeña ventaja y que puede ser la diferencia entre estar en la postemporada o verla tranquilo en casa.

Ver como ligas como la de puerto rico, la cual por factores meteorológicos iniciara el próximo año con una campaña recortada, y la de Venezuela, la cual por factores políticos, de una manera u otra verán afectado su torneo, dejara una gran cantidad de talento por capturar, lo que quiere decir que las gerencias y los departamentos de operaciones de beisbol este año tendrán una las manos bien ocupadas, no habrá descanso para nadie tanto en el terreno como en las oficinas, sin duda alguna una muestra más de hasta donde esta lucha encarnizada está escalando y esto es apenas el comienzo.

Que más pueden pedir una fanaticada tan apasionada como la dominicana, Un torneo lleno de talento nativo, importados de calidad probada y algunos excelentes prospectos, una guerra de guerrillas entre las oficinas gerenciales de cada equipo… no se diga más, el pueblo tiene sed de beisbol y ha llegado la hora, ES HORA DE JUGAR BEISBOL DEL BUENO.

Por: Stalin Camilo, Editor Deportivo, Aguiluchos.com
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